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La incongruencia de una lectura entre lineas

 Hace tiempo no necesitaba escribir pero hoy se rebalsan los pensamientos. Trato de no pensar demasiada algunas cosas y dejo ir aquello que muchas veces no entiendo sin embargo, hay cosas que por pequeñas que puedan parecer crean en mi cabeza una red de pensamientos que intentan integrarse en un orden lógico. Las personas no se dan cuenta de que lo que dicen o no dicen crean incongruencias en lo que dicen creer y hacen comparaciones desproporcionadas e irracionales para justificar la irracionabilidad. Cada quien crea su reglas de que les aplica y que no y todos justificamos los comportamientos en excusas que no le aplican a alguien mas pues el combo que te creas parece ser único. Un simple comentario me arrastró de vuelta a la realidad de las cosas. ¿Por qué tratamos de ser tan optimistas que intentamos convencernos que todos los sueños pueden volverse realidad cuando la realidad es que algunos jamás lo harán? Los sueños como muchas cosas necesitan de un ambiente que los haga posib...

Vacío

 Aunque ya no existen las lágrimas, solo un nudo en la garganta acompañado de un nudo en el corazón, tampoco puedo decir que hay vacío, creo más bien que hay espacio. Vació es el espacio que quedo pendiente, el que necesita ser llenado para sentir plenitud pero en mi caso es un espacio que en algún momento esperaba fuera llenado con algo más pero que dudo que se complete. No soy de esas personas que pueden responder en el momento ante el dolor o el golpe, siempre requiero de un espacio de tiempo para procesar y luego conectar con el resto de mi cuerpo para entender que fue lo que paso sin embargo, ese tiempo muchas veces acaba con la oportunidad de defensa y no se que hacer con eso pues no soy de respuesta rápida. Ya no digo que estoy rota, pues en realidad estaba más incompleta y aunque sí estaba dañada, que no es lo mismo, ahora es más una cicatriz que indica tiempo y experiencias. Este blog nunca tuvo el propósito de ser popular, nunca han sido mis palabras populares, su propósi...

Derecho de Opinión

 A pesar de ser una persona introvertida y no ser de aquellas a quienes les gusta dar su opinión frente a los demás, creía que todos teníamos el derecho y a veces incluso el deber de compartir nuestra opinión, sin embargo, ahora, tras analizarlo mejor he de corregir mi pensamientos. Tenemos el derecho de dar nuestra opinión mientras se nos solicite hacerlo de lo contrario nuestro "derecho" se convierte en el atropello de un pensamiento ajeno y muchas veces distinto al nuestro. Tratamos de justificar nuestra necesidad de obligar a los demás a coincidir con nosotros o de juzgar como estúpido o irracional el pensamiento de los demás e inclusive, en algunos casos, producto de la una personalidad fuerte, coaccionar al receptor a actuar según nuestro criterio. El problema con eso, además de ser totalmente negativo y manipulador, si intentamos justificarlo bajo una excusa de ayuda, mejora, liberación o apertura de ideas o acciones el cambio, si existiese alguno no sería provecho pue...

Incomprensión o inexistencia de empatía

 Me asusta realmente la falta de comprensión que algunas personas muestran ante las necesidades, opiniones o gustos de los demás.  Detrás de cada expresión y detrás de cada elección hay un sentimiento asociado que hace que esa actividad sea satisfactoria. Me gusta leer porque me permite alejarme de mi realidad, bloquea los pensamientos y me transporta a una mundo distinto donde yo no vivo y solo observo y donde los pensamientos de los demás prevalecen sobres los míos. Para que eso se dé la lectura debe ser de mi agrado, debe contener los componentes necesarios para desarmar mis pensamientos y debe dejarme un aprendizaje que rumee por algunos días. Leo también para entender, entender el contexto de las oraciones, las razones de las expresiones, para comprender al originador de la expresión, cuando decido volver mi interés a comprender y deducir tras consideración que esa persona necesita algún tipo de apoyo, comprensión, ayuda o guía y recorro mi biblioteca mental para encontra...

Opiniones e Impocisiones

 Mientras esperamos tratar de explicar y transmitir nuestros pensamientos para encontrar quién nos comprenda, olvidamos que cada quién entiende desde su experiencia, desde su culpa y desde su interpretación de la vida. De ahí salen los críticos, cada quien justifica desde su perspectiva quién es bueno o malo, de que lado están o porque su opinión es más importante. Sin embargo, todos formamos parte de una relación, laboral, familiar, amoroso, etc. y desde esa posición defendemos una postura olvidando que siempre hay más de un solo culpable y nadie es enteramente inocente.  Esperamos a que algo salga mal para pedir disculpas - cuando se piden - llevar flores a quien ya no puede olerlas y llorar al frente de una lápida cuando ya no se puede responder esperando o exigiendo que se le perdone sin importar el daño hecho. Seguimos creyendo que una conversación es defender obstinadamente un punto de vista irrespetando el tiempo de respuesta del otro; levando muchas veces la voz para q...

Adaptación y Respeto

 ¿Cómo sobrevive un ser vivo a un ambiente difícil u hostil? Se adapta. La adaptación pasa a ser entonces una forma de más de vida y le concede características que algunos considerarán feas, poco estéticas o inservibles pero ¿cómo podeos juzgar la utilidad de esas características si nunca hemos vivido en la hostilidad de ese ambiente? El libre albedrío es el poder de decidir personalmente qué se quiere ser pero nos gusta imponer nuestro punto de vista. Mostrar un punto de visto y enojarse por diferir en el tema o irse molesto porque esa persona no quiere seguir nuestro consejo o no entendió nuestro punto de vista es imponer finalmente y abandonar la posibilidad de aceptar (que no es lo mismo que estar de acuerdo) indica que nos molesta la opinión ajena cuando difiere a la nuestra.  Al final el estar agradecido con lo que se tiene no es conformismo, evaluar un riesgo y decidir no tomarlo no es miedo y compartir una preocupación no siempre es pedir una solución pero ninguna de e...

La cotorra

 Se me ha hecho difícil redactar de forma mas frecuente porque cada día se vuelve menos necesario para mi expresarme al menos más allá del diálogo interno que frecuento.  Las reuniones del trabajo requieren una respuesta automática en muchas ocasiones sin mucho análisis o debate. Mis días se resumen en conversaciones que sumarán unas 2 horas de las 24 totales diarias y algún chat de respuesta o petición de algún artículo comprado o de interés. Solía ser una niña que no paraba de hablar, de preguntar y de describir escenarios imaginativos de historias nunca contadas. Siempre a mis conversaciones seguía una petición de silencio y ya más grande me persiguió hasta el día de hoy la etiqueta de "cotorra".  Durante años mi intenso deseo de saber y aprender me llevo a preguntar, contar o narrar las experiencias personales hasta que la sumatoria de interrupciones  y patrones de comportamiento donde ignorar era la regla me llevo a entender que era molesta mi expresión y que mi...

El Rompecabezas de la vida

 Es un hecho conocido que la vida es un rompecabezas que vas armando a través de los años sin embargo, la forma en que lo recibes no es igual para todos. Hay personas que reciben su rompecabezas parcialmente iniciado y reciben con él ademas una técnica de armado. Otros, han recibido el rompecabezas sin instrucciones - pues ni ellos mismos lograron decifrarlo - sin técnica y con un recibo que incluía el precio para que no olviden el monto pago y la obligación de pagarlo con intereses.  Algunos, lograron resolverlo a tiempo y entendieron que no había una obligación de pago como tal pues pagaron sin darse cuenta con amor los cuidados recibidos. Otros, infortunadamente pasaron la mitad de su vida sin entender siquiera la imagen que debían armar, pagando con un miedo y culpa el costo mientras se les seguía recordando que los intereses subían con los años. Ninguno de ellos tiene en si la culpa de su situación personal, no se trata de buscar culpables simplemente de de solicitar empa...

Arbitrariedad y antipatía

 A veces me desubico pensando en el sentido de justicia, cuando la verdad es casi inexistente.  Me ha costado entender que tengo que olvidar esa parte de mí que busca un hombro en que apoyarse. Creo que observar a los que lo tienen me ha afectado y me ha llevado a dar por sentado mi propia capacidad por levantarme. Creo que lo que me dolía era escuchar palabras de cariño hacia los demás cuando yo no las recibo y creo que también es normal desearlas pero no hasta el punto en donde mi mente victimiza mi soledad y mis circunstancias. Ahora veo películas románticas sin verme reflejada en algún personaje y leo libros y blogs para entender el comportamiento humano. Nadie puede extrañar aquello que no ha tenido, nada puede vivir en tus circunstancias si su pasado difiere exponencialmente del tuyo y la empatía no da para la acción más allá de un gesto esporádico movido por la culpa. Acaso es mi culpa? dice la conciencia de la persona, la situación de él o ella? la falta de oportunidad...

Stronger Steps

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 Ahora mis pasos pesan más y mi respiración se oye. Mi voz ya no es el ruido de fondo de una conversación, de una narrativa, de una lectura o de otra conversación y un sonido más fuerte ya no la apaga. El cambio empezó por dentro yo misma lo escucho, ya no me da miedo. Temblé al inicio, no lo entendía  qué era eso? No lo conocía.  Lo relacioné con ansiedad hasta que me di cuenta de que era una cuota de verdad, interna pero muy mía. Empezaba a sentirme como algo que importaba y se notó como la transparencia que solía ser, allá en la orilla, empezaba a tener un poquito de color. Las miradas todavía existen, pero ya no duelen con la misma intensidad, ya hay una respuesta, mi respuesta o un silencio elegido.  Existo y estoy empezando a escucharme. Alexa Jhonson

Broken Butterfly

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 Cuando volvimos el maltrato una normalidad? Cuando permitimos que las críticas a nuestra esencia nos apagaran. Cuando nos acostumbramos a adaptarnos a quien tenía alguna autoridad en nosotros. Cuando se nos olvidó quiénes éramos. Ya no recuerdo quien soy, cada vez que nacía en mí una ramita nueva era cortada con críticas, "tan payasa", "tan grande para eso" "tan hablantina" "tan callada". No recuerdo que me gustaba hacer de pequeña porque criticaban mi imaginación, se burlaron de los poemas que escribí de niña y me inculcaron el "callarme, porque hablaba mucho" y el no preocuparme por trabajar o tener una profesión porque para eso se casaba uno. Progresé hasta cierto punto en el trabajo pero por constancia,  pero la falta de un título académico me estancó. Oculto en una serie de mentiras de mejora de liderazgo me golpeó muchos años la verdad.  Sin esa verdad se me fue gran parte de la vida y con experiencia ayudé a los demás titulados ...